Lejos de haber disminuido, la cifra de refugiados muertos en el Mediterráneo continúa creciendo año tras año. En las últimas horas, la ONG catalana Proactiva Open Arms ha informado del hallazgo de cinco cuerpos sin vida frente a las costas libias, consecuencia de un doble naufragio con más de 200 desaparecidos. Según la misma fuente, no se cree que haya supervivientes.

A primera hora de la mañana del 23 de marzo, voluntarios de Proactiva Open Arms patrullaban por una nueva zona de rescate, cuando se encontraron con un bote semihundido. “Sabíamos lo que eso iba a significar“, escriben en su perfil de Facebook. Poco después, un segundo bote confirmaba sus temores. Un nuevo naufragio. Y mientras, los gobiernos europeos continúan mirando hacia otro lado. 

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 559 migrantes han muerto en esta misma ruta del Mediterráneo en 2017. Precisamente, Proactiva Open Arms es uno de los pocos organismos privados que, con la ayuda de la Guardia Costera Italiana, opera en la zona para tratar de salvar al mayor número de personas posible. 

Los cuerpos han sido rescatados de una de las zonas más utilizadas por los traficantes de personas en Libia, después de que el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía haya reconducido el flujo migratorio hacia esa zona del Mediterráneo Central.

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