-Artículo escrito conjuntamente con Jaume Sendra

La República de Birmania, conocida oficialmente como Myanmar, es uno de los países más pobres del  sureste asiático. Desde que en 1948 se independizaran del poderoso imperio colonial británico, el país ha vivido en un clima de decadencia y pobreza constantemente. En 1961, un golpe de estado propiciado por los militares acabó con el proyecto de establecer un sistema democrático en Birmania. Guerras civiles, largos régimenes dictatoriales impuestos por el ejercito, como el de Ne Win, o desastres naturales han manchado la historia de este estado en la segunda mitad de siglo XX y principios del XXI.

En 2011 se inició, por primera vez en casi 50 años, un proceso de transición democrática que aún a día de hoy continua. Después de un gobierno civil con alta presencia de militares, en 2015 se celebraron unas elecciones en las cuales se impuso Aung San Suu Kyi, activista internacional y premio nobel de la Paz en 1991. Sin embargo, intereses nacionalistas y militares impidieron que Suu Kyi accediera al poder, ya que no cumplía los requisitos de la Constitución redactada en 2008, en la que se dicta que ningún ciudadano con familiares directos extranjeros puede acceder al poder. La activista tenía dos hijos de nacionalidad británica, por lo que injustamente fue declarado ilegal su acceso a la presidencia de la república.

Grupos étnicos que conviven dentro de la geografía de Myanmar. En el noroeste, en la región de Rakhine, convive el pueblo Rohingyá, fuertemente perseguido y reprimido por las autoridades birmanas de la zona, extremadamente budista.

El nuevo presidente sería Htin Kyaw, elegido en 2016 y actualmente en el poder. Fue promovido por altos cargos del ejercito, como no podía ser de otra manera. Esto hace pensar que los tiempos de ocupación de las instituciones políticas por parte de las tropas militares no han terminado ni mucho menos.

En 2011 se inició, por primera vez en casi 50 años, un proceso de transición democrática que aún a día de hoy continua.

No obstante la falta de democracia y libertades básicas, observamos que dentro de la sociedad de Birmania existen múltiples etnias. Los distintos regímenes militares que han impedido la existencia de un sistema democrático no ha impedido la congregación de una variedad de etnias que hacen de la sociedad birmana un pueblo cosmopolita, aunque predomina con mucha diferencia la religión budista por encima de las otras.

La cruel e injusta historia de un pequeño grupo musulmán

Uno de estos grupos étnicos son los Rohinyás. Este grupo está considerado una minoría por parte de las autoridades birmanas, aunque está compuesto por un millón de personas que siguen las costumbres lingüísticas y religiosas del antiguo pueblo de Rohang, que pobló la misma región del norte del territorio de la actual Birmania. Han sido perseguidos durante décadas por las autoridades del país. Su condición religiosa de musulmanes es una razón de peso que, siendo moralmente inaceptable, sirve a las autoridades para perseguir y reprimir a los Rohinyás.

Resultat d'imatges de rohingya infografia
Datos de los refugiados Rohingyás. Un 38% son hombres, un 31% mujeres. Un 28% corresponde a niños, y un 14% a niñas. Mientras que los bebés ocupan un 0,1%. Cada año hay 200.000 refugiados rohingyás que deciden huír del estado birmano. Unos 120 han fallecido intentando buscar una vida mejor fuera de su tierra natal.

La etnia ha sobrevivido a dos éxodos a Bangladesh, resultados de las constantes políticas de represión sistemática (en realidad, limpieza étnica) del Estado de Birmania y de los extremistas budistas del Estado de Rakhine. Los musulmanes rohigya son apátridas y deben pedir permiso al estado para contraer matrimonio, tener tierras o incluso viajar.

Los Rohinyás han sido perseguidos durante décadas por las autoridades del país. Su condición religiosa de musulmanes es una razón de peso que, siendo moralmente inaceptable, sirve a las autoridades para perseguir y reprimir a los Rohinyás.

Ante décadas de persecuciones y, como hemos comentado, con el título de ser uno de los pueblos más perseguidos del mundo -según Naciones Unidas-, algunos miembros de la etnia en cuestión empezaron a organizarse en milicias y grupos armados, como el grupo ”Harakah al-Yaqin” o ”movimiento de la fe”, formado tras la limpieza étnica de 2012.

Masacres impunes e injustificadas contra los Rohinyás

En noviembre de 2016, a causa de nuevas conflictividades entre grupos rebeldes y el ejército birmano, se realizó una nueva limpieza étnica camuflada bajo el estandarte de una operación militar antiterrorista encabezada por 2.000 soldados. El resultado: Poblados quemados, violaciones en masa, cientos de muertos y 75.000 nuevos desplazados a Bangladesh.

En octubre del pasado año, un grupo de militantes atacó un punto de control policial y mató a 9 oficiales birmanos, lo que provocó las posteriores operaciones militares y brutales represalias. Represalias realizadas dos semanas después en los pueblos de Dar Gyi Zar, con 400 casas y Yae Khat Chaung Gwa Son, con más de 600. Durante las operaciones, las autoridades también se centrarían en 10 poblados más.

2. ** Fuente: Aljazeera

Días después, los médicos de las clínicas situadas en los campos de refugiados en Bangladesh, denunciaron haber tratado docenas de mujeres jóvenes procedentes de aldeas del estado de Rackine con signos de haber sido brutalmente violadas. Paralelamente, y mientras el gobierno negaba la realización de cualquier abuso de derechos humanos, los satélites de Amnistía Internacional y Human Rights Watch captaban las imágenes de aldeas quemadas y la presencia de cuerpos de personas asesinadas.

Tras las presiones internacionales, el gobierno ha accedido a iniciar una investigación interna sobre la actuación de sus soldados durante la operación. Independientemente, Naciones Unidas tras reunirse en sesiones de emergencia, también abrió su propia investigación para determinar si el ejército birmano condujo una limpieza étnica durante los últimos meses de 2016.

 ** En la infografía de arriba, se aclara hacía qué zonas huyen los Rohingyás, así como la información básica sobre esta etnia perseguida y maltratada en Myanmar. Vemos como, en solo dos días (mayo de 2016), más de 1600 Rohingyás llegaron a las costas de Malasia e Indonesia después de recorrer las aguas del Índico en unas condiciones miserables. También resume quienes son las personas que componen esta pequeña comunidad. Musulmanes, discriminados y perseguidos durante décadas por un estado, Myanmar, de mayoría Budista que considera ilegal su presencia en el país, al calificarlos como “colonizadores procedentes de Bangladesh”.

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